|
LA CRUZ Y LA GRACIA DE DIOS
La cruz no será más pesada que la gracia que El me da; Y si la tormenta me espanta, no podrá esconder su faz.
Coro:
La gracia de Dios me bastará. Su ayuda jamás me faltará. Consolado por Su amor, que echa fuera mi temor Confiaré en mi Señor.
Mi cáliz nunca es tan amargo como el de Getsemaní. En mis días más apurados no se aparta Dios de mí.
La luz de Su rostro me alumbra en el tiempo de aflicción, Y mi alma gozosa vislumbra el palacio de mi Dios.
ESCUCHAR
|