Armando
Mejía G.

Aire Tierra Agua Fuego

Génesis 1: 1,2

Quien en la iglesia o público variado ejerce la oratoria sagrada en su pureza y plenitud, no se limita a cuatro o cinco asuntos doctrinales que con maestría domina. El orador consagrado que da gusto escuchar y persuade, es aquel que en busca de oro verbal profundiza en manantiales de la literatura o aquel que se eleva a explorar más allá de las nubes.

Se me agitó el espíritu y llevado fui a través de espacios cardinales que por naturaleza son abstractos como el norte, el sur, el este y el oeste. En estados del tiempo la primavera, el verano, el otoño y el invierno; en Ética la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza; En matemática la suma, la resta, la multiplicación y la división. Pero al elevarme y profundizar me encontré con cuatro cosas fundamentales con las cuales nuestro planeta ha sido hecho y fuera de ellos non plus ultra: el aire, la tierra, el agua y el fuego.

El aire soplando en la cercana expansión de los cielos hace que la mar se agite o que los inmensos árboles en la tierra se inclinen, zumben o silben al cruzar la selva. Aire en la vida animal y sin ése fluido no hay vida. Aire en la industria o en la comodidad del hogar; aire para hacer música y aire para transportar dulces melodías al oído. Aire que originado en las fuelles de Dios viene a ser aliento de vida humana; alma viviente en Teología.

Tierra, tierra que al contemplar pequeña porción de ella inspira al acuarelista para pintar su escenario e ilumina al compositor para cantarle. De la tierra se extrae el plomo para el humilde artesano y su atarraya, manantial de neutrones para el hombre de ciencia. Ahí oro, plata, acero, cobre, gases, y a flor de tierra los tubérculos, hortalizas, frutas y granos que alimentan al mundo. No fueron hechos de luna o de marte el humilde muñeco del artífice o la nave espacial que surca los cielos, sino de las utilidades de la tierra. Para coronar Dios formó al hombre del polvo de la tierra (Génesis 2:27).

Fuego. Desde que el Altísimo Dios dijo: “Sea la luz” ha habido fuego y éste ha sido para el desarrollo de las civilizaciones. El fuego primeramente para los holocaustos al único Dios existente; después al fue se le ha dado usos distintos. La mitología clásica atribuye a Prometeo como el dios que enseño a los hombres el uso del fuego. Después de el Dios y el dios, fuego para la cocina, para la fundición de metales, para propulsar la nave espacial y fuego para disparar el proyectil asesino. Fuego para Sodoma y Gomorra.

Reflexionemos: ¿De qué material es hecho el aire, la tierra, el agua y el fuego? El polvo (hombre) y pulmones (aire en el hombre), si cruza las aguas (bautismales) se libra del fuego (eterno).


Armando Mejía G.
megonar1@hotmail.com
 



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